8.20.2005

olor a setiembre


Aquí empieza a oler todo a setiembre.
El sol esta empezando a despedirse y ya ni brilla, ni calienta tanto. De hecho, hoy cuando dormía se me antojaba tener algo más que una sabana para taparme, porque las últimas tormentas estivas estan pegando fuerte aquí.
La gente esta volviendo de vacaciones, con ese aire de resignación. Como cuando estas en el cole y te dicen que se ha acabado el recreo.
Y es que, cuando lo piensas, el "verano" es precisamente eso. Una pausa, un descanso en nuestro ritmo vital habitual, necesaria, pero impuesto de forma totalmente arbitraria.
No es que descansemos cuando más lo necesitamos, es que descansamos cuando nos lo mandan, y, además, mirando de reojo la fecha inamovible en que todo este reposo acaba. ¿Tiene algo de tortura no?
Bueno, el caso es que, sospechas de tortura a parte, la vuelta a "la vida normal", después de este limbo estival suelen ser traumática. O al menos para los que han disfrutado durante estos meses.
A mi me gustan las vacaciones, me gusta el tiempo libre...siempre y cuando tenga en que ocuparlo. Sin embargo cuando lo único por hacer es dormir y ver la telenovela de la tarde...
Creo que este agosto he entendido muy bíen eso de que lo más díficil es no hacer nada.
Así que supongo que para mí el regreso no va a ser muy duro. Además, extrañamente, no estoy haciendo las típicas predicciones sobre como va a ser este año. Por primera vez este año estoy esperando a que todo suceda.. y es que, citando al grande Enzo.."si miro la cantidad de cosas que (me) han sucedido ( este año)! Entonces pienso: si ha sido así hasta ahora, ¿!qué me deparará el futuro!?. Veremos grandes cosas. ¿Es interesante no?, es una aventura."

8.18.2005

tener o no tener la razón..esa no es la cuestión

El 99% de las veces creemos que tenemos razón.
Cuando nos peleamos, discutimos o defendemos una postura, lo hacemos porque creemos llevarla (salvo los contados tocahuevos de turno).
El problema es que no siempre es así. Ni mucho menos. ¿Pero, como nos damos cuenta de eso?

Yo soy la típica cabezota, y me encuentro con este problema demasiadas veces. Defiendo mi postura, mi punto de vista hasta el fondo, y lo hago porque, sinceramente creo que tengo razón.
Sin embargo, sobretodo si la discusión en cuestión es con una persona a la que quiero, me doy cuenta que eso me da más de un problema, la cosa va creciendo y con ella el tono de la pelea. Y no me encuentro cómoda, porque el cariño que me une a esa persona hace que no quiera estar mal con ella ni un minuto más de lo necesario. Entonces pienso, cual es la solución, ¿que le de la razón aunque no crea que la tenga? ¿que me de por vencida sin ver mi error?

Pero llego a la conclusión de que eso no es lo más justo.
Y entonces, en esas ocasiones en que me siento triste a pesar de no ver mi error, pido. Pido por que lo que me une con ella, que es más mucho grande que mi "verdad" particular o que la suya me ayude también en esto, que me ayude a ver que si sufro así es por algo, y que es precisamente ese algo al que tengo que mirar cuando me pongo delante de esa persona. Porque si lo tengo claro y presente, el llevar o no la razón no será la más importante. Y se que cuando "no me va la vida" defendiendo una postura, (como parece que mi testaruda cabeza crea demasiadas veces) soy capaz de ver más allá de mis narices.

P.D: Perdonar por el mal chiste del título xD

8.15.2005

Mi deseo

Hace un momento estaba leyendo un post de Yo, Amor y Ciencia que hablaba de la irremediable tendencia que tenemos las chicas de fijarnos en aquel que, como dirían nuestras madres, menos nos combiene.

Entonces he empezado a pensar en mi vida, en mi afición a los hombres "peligrosos"..y pensando, pensando me he ido a otro tema: a mi tendencia de desacerme de las cosas buenas que me pasan.

En el fondo no es tan diferente de lo que él contaba, hay gente a la que le cuesta desprenderse de lo que le perjudica, y otra que se desprende corriendo de lo que es bueno para ella.

Yo solía hacer lo último. Y lo peor es que me daba cuenta de que lo hacía. Era algo enfermizo, sabía que lo que me estaba pasando, ya fuese una relación con un compañero, con un amigo o con una pareja, me estaba haciendo feliz. Pero aún así huía de ello. Y aunque fuera consicente de que lo hacía no sabía el porqué. Los mecanismos emocionales que me hacían alejarme de la persona en cuestión eran totalmente inconscientes. Me enfadaba con ella por cualquier cosa, me ponía a llorar sin sentido, quería estar sola...y cuanto más intensa era la relación, más fuertes eran estos mecanismos.

Así que lo que había empezado con cada una de esas personas, acababa convirtiéndose en algo completamente diferente, porque yo me convertia en una persona completamente diferente. Y aunque ninguno de los implicados dijera esto se ha acabado aquí, la cosa acababa muriendo por si sola.
Se que puede parecer muy extraño, pero yo observaba el proceso como una simple espectadora, sin capacidad de hacer nada por impedirlo.

El porqué me lo he preguntado muchas veces, pero sólo ahora es cuando me parece haber encontrado una explicación que encaja con lo que me pasaba y, sobretodo, con que eso alla tocado a su fín.
Quizás sea dificil de entender, pero intentaré explicarlo en pocas palabras.
A casí todas las relaciones que tenía, aquellas con las que acababa pasándome esto, les faltaba una cosa. El para siempre. Puede que lo tubieran, pero el caso es que yo no lo podía percibir.

Explicaré el significado del "para siempre" para mí. No es, ni mucho menos, la seguridad de que una relación vaya a durar para siempre. Pero si la promesa, la voluntad fuerte y clara de que eso sea así.
Un poco abstracto lo se, pero simplemente a mi no me valía el saber que ahora estaba muy bien con una persona, que si, que si duraba muchos años, más que mejor, pero que si se acababa mañana tampoco pasaba nada, que para eso estaba la vida, para vivirla, y si hoy pasa algo mañana no me acuerdo, porque el CARPE DIEM y demás...me daba miedo que si tenía algo bueno se podía acabar mañana, pero lo que más me aterrorizaba era pensar que si pasaba daba igual, porque lo que tenía que desear era el presente, no el futuro. Yo no encajaba ahí, así que cuanto más agusto estaba con algo más me alejaba. Supongo que inconscientemente pensaba, que si no servía para siempre, no me servía ahora tampoco.

No se si se me entenderá, pero cuando leo esto se me hace más claro el porque todo esto a cambiado. Con las personas con las que vives tienes que compartirlo todo, sobretodo tus deseos, y yo me doy cuenta día a día de que la gente con la que vivo comparte mi deseo de "para siempre".


8.13.2005

El don más precioso


«La libertad, Sancho, es uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron los cielos; con ella no pueden igualarse los tesoros que encierra la tierra ni el mar encubre; por la libertad, así como por la honra, se puede y debe aventurar la vida»


La verdad es que nunca me había parado a pensar seriamente en lo que dice Cervantes en El Quijote. Fallo mío o de la educación secundaria de este país (que tiene la propiedad de sembrar el hastío y la indiferencia entre los alumnos) la verdad es que los elogios, para m
í un tanto abstractos, que acompañaban a la obra de Cervantes nunca habían conseguido despertar en mi el más mínimo interés. Más bien al contrario, se me despertaba una vena rebelde contra lo que yo llamaba la "literatura impuesta".

Pero joder, es bien cierto que todo pasa por una carnalidad. Sea un padre, un novio, un amigo, un profesor al que aprecias...siguiendo esta atracción, la más concreta, y fiándote de lo que te propone aprendes muchas cosas.

Y bueno, el caso es que a mí El Quijote , que me había dado tan igual en el bachillerato, se me presentó hace unas semanas a través de una compañía , quizás no directa, pero muy concreta.
No, no me dijeron que lo volviera a leer, ni se me enumeraron las excelencias literarias de la obra. Simplemente me contaron como El Quijote podía tener que ver conmigo, aquí y ahora.
Y , joder, que queréis que os diga, me picó la curiosidad, y decidí que no estaría mal echarle un vistazo aprovechando las horas muertas (que son muchas jaja) de este largo, largo agosto.

La verdad es que no puedo presumir de que mi lectura haya sido hasta el momento muy ortodoxa. Me fuí directa a aquellos fragmentos que habían conseguido que pensara: "Joder, pues a lo mejor leer esto me sirve de algo", más allá de adquirir cultura litera
ria, claro esta, jaja.

Uno de esos fragmentos es el que habéis encontrado al principio de este post. En él, Don Quijote hace un elogio a la libertad. La misma libertad, por la cual ha decidido abandonar la casa de unos Duques, donde vivía a cuerpo de rey, para seguir con su cometido de cavallero.

Bueno el caso es que, leyéndolo estos días, me he preguntado que era la libertad para mí.
Supongo que el concepto de libertad del mundo moderno, el concepto que mamamos desde pequeños, es que libertad es hacer lo que uno quiere. Claro, después están los innumerables y relativos "siempre que"; siempre que sepa lo que hago, siempre que sea por mi bien, siempre que no haga daño a nadie..bueno se me entiende supongo. Pero el concepto se queda igual "hacer lo que uno quiere".
Pues bueno si eso es ser libre una de dos, o no lo somos, o es que el concepto es una mierda.
Porque empezando por el primer deseo, el más humano, el deseo de que todo esto no se acabe el día que estire la pierna, mi deseo de infinito, desde luego, ese, no me lo soluciono yo aún queriéndolo.
Mi yo, mis sentimientos, los de otra persona...son otras cosas que se escapan a la regla de "hacer lo que uno quiere.

Para mí la libertad es un derecho y una conquista, la conquista de la verdad. Y es que sólo esta nos puede hacer libres.
Esta búsqueda de la verdad, esta lucha por la libertad, no se puede hacer sola ni en soledad. No podemos quedarnos en una cueva esperando que un buen día aparezca la verdad y nos diga "¿Hola, que tal?", ni tampoco podemos creer que
yendo solos por esta vida, y haciendo nuestra voluntad, seremos más libres. Sólo en compañía de gente que desea y busca lo mismo llegaremos a hacer experiencia de ella .

Yo mirando mi vida, veo que sólo si me pego como una lapa a aquello que me hace crecer, que me hace ser feliz, que me hace cumplirme como persona, puedo decir que soy libre. Porque es mi libertad, a pesar de todos mis límites como persona, la que reconoce que todo eso es para mí y decide jugársela.




8.11.2005

El olor a C3


Ayer escuche en la radio que las tormentas tenían la propiedad de dejarnos "olor a ozono" en la tierra.


No voy a intentar explicar el proceso por el cual lo hacían, (sinceramente no creo que pudiera recordarlo) pero se que tenía algo que ver con las descargas eléctricas y la producción de C3.

Bueno, sea como sea, el tal C3 o Ozono + el aroma a tierra mojada, son los responsables de ese olor tan
carácterístico que nos dejan las tormentas.


A mi me encanta ese olor. Soy una de esas que espera a que acabe la tormenta para salir a esnifar C3 y a vivir un momento místico con la naturaleza.




8.09.2005

Los cumuluninbus

Días como este te hacen darte cuenta de que nada depende de ti.

La ilusión, las ganas, los preparativos (las chicas me entenderan), un despertador que suena a las ocho de la mañana en pleno verano... para que? Para ver un montón de cumuluninbus que esperan el momento menos esperado para empezar a soltar agua.


Y piensas: pues vaya mierda de día de playa!

8.08.2005

Abriendo la gabardina

Ok, lo acepto, no soy muy buena escribiendo.

Me he pasado años leyendo blogs, admirandolos y pensando lo estupendo que sería tener uno propio.

Pero cada vez que lo intentaba, quería que fuese tan..ya me entendeís.. que lo llenaba de florituras y de mierdas..total que acababa peor que un poema de Gala.

Esta claro que el rollo blog tiene algo de exibicionista..pero supsongo que si espero siempre a estar 100% segura de lo que escribo nunca abrire la gabardina.

Para mi empezar a escribir es como beberme un zumo de limón..cuesta, se te saltan las lágrimas pero en el fondo esta tan bueno! conoceís esa sensación?