
«La libertad, Sancho, es uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron los cielos; con ella no pueden igualarse los tesoros que encierra la tierra ni el mar encubre; por la libertad, así como por la honra, se puede y debe aventurar la vida»
La verdad es que nunca me había parado a pensar seriamente en lo que dice Cervantes en El Quijote. Fallo mío o de la educación secundaria de este país (que tiene la propiedad de sembrar el hastío y la indiferencia entre los alumnos) la verdad es que los elogios, para mí un tanto abstractos, que acompañaban a la obra de Cervantes nunca habían conseguido despertar en mi el más mínimo interés. Más bien al contrario, se me despertaba una vena rebelde contra lo que yo llamaba la "literatura impuesta".
Pero joder, es bien cierto que todo pasa por una carnalidad. Sea un padre, un novio, un amigo, un profesor al que aprecias...siguiendo esta atracción, la más concreta, y fiándote de lo que te propone aprendes muchas cosas.
Y bueno, el caso es que a mí El Quijote , que me había dado tan igual en el bachillerato, se me presentó hace unas semanas a través de una compañía , quizás no directa, pero muy concreta.
No, no me dijeron que lo volviera a leer, ni se me enumeraron las excelencias literarias de la obra. Simplemente me contaron como El Quijote podía tener que ver conmigo, aquí y ahora.
Y , joder, que queréis que os diga, me picó la curiosidad, y decidí que no estaría mal echarle un vistazo aprovechando las horas muertas (que son muchas jaja) de este largo, largo agosto.
La verdad es que no puedo presumir de que mi lectura haya sido hasta el momento muy ortodoxa. Me fuí directa a aquellos fragmentos que habían conseguido que pensara: "Joder, pues a lo mejor leer esto me sirve de algo", más allá de adquirir cultura literaria, claro esta, jaja.
Uno de esos fragmentos es el que habéis encontrado al principio de este post. En él, Don Quijote hace un elogio a la libertad. La misma libertad, por la cual ha decidido abandonar la casa de unos Duques, donde vivía a cuerpo de rey, para seguir con su cometido de cavallero.
Bueno el caso es que, leyéndolo estos días, me he preguntado que era la libertad para mí.
Supongo que el concepto de libertad del mundo moderno, el concepto que mamamos desde pequeños, es que libertad es hacer lo que uno quiere. Claro, después están los innumerables y relativos "siempre que"; siempre que sepa lo que hago, siempre que sea por mi bien, siempre que no haga daño a nadie..bueno se me entiende supongo. Pero el concepto se queda igual "hacer lo que uno quiere".
Pues bueno si eso es ser libre una de dos, o no lo somos, o es que el concepto es una mierda.
Porque empezando por el primer deseo, el más humano, el deseo de que todo esto no se acabe el día que estire la pierna, mi deseo de infinito, desde luego, ese, no me lo soluciono yo aún queriéndolo.
Mi yo, mis sentimientos, los de otra persona...son otras cosas que se escapan a la regla de "hacer lo que uno quiere.
Para mí la libertad es un derecho y una conquista, la conquista de la verdad. Y es que sólo esta nos puede hacer libres.
Esta búsqueda de la verdad, esta lucha por la libertad, no se puede hacer sola ni en soledad. No podemos quedarnos en una cueva esperando que un buen día aparezca la verdad y nos diga "¿Hola, que tal?", ni tampoco podemos creer que yendo solos por esta vida, y haciendo nuestra voluntad, seremos más libres. Sólo en compañía de gente que desea y busca lo mismo llegaremos a hacer experiencia de ella .
Yo mirando mi vida, veo que sólo si me pego como una lapa a aquello que me hace crecer, que me hace ser feliz, que me hace cumplirme como persona, puedo decir que soy libre. Porque es mi libertad, a pesar de todos mis límites como persona, la que reconoce que todo eso es para mí y decide jugársela.